RECURSOS NATURALES Y HUMANOS


Recursos naturales.

El cambio climático, la pérdida de los ecosistemas terrestres y acuáticos y de su biodiversidad, la escasez y contaminación de los recursos hídricos y los problemas de la calidad del aire son algunos de las más importantes. La necesidad de actuación se vuelve más urgente si se toma en cuenta que muchos de estos problemas trascienden la esfera ambiental y afectan aspectos sociales tan importantes como la salud o la seguridad alimentaria, e incluso, en la esfera económica en donde ya amenazan la producción y el comercio.

En este contexto resulta muy significativo que la agenda ambiental se vaya posicionado en las últimas décadas, junto a la económica y social,  como una de las más importantes para los gobiernos de los países de todo el mundo, incluido México. A ello ha contribuido, sin duda, el creciente interés de una sociedad cada vez más y mejor informada, que exige atender los problemas derivados del crecimiento de las sociedades modernas.

Un paso necesario para atender la problemática ambiental es contar con información  que permita conocer la situación del  ambiente y de los recursos naturales del país, así como de los factores de presión que los afectan para, con base en ella, formular estrategias y políticas de gobierno que conjunten armónicamente el desarrollo económico y la conservación y recuperación del ambiente.

Como parte de este esfuerzo, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) desarrolla el Sistema Nacional de Información Ambiental y de Recursos Naturales (SNIARN), el cual busca brindar información que respalde la toma de decisiones y permita mantener informada a la sociedad acerca del estado del ambiente y los recursos naturales del país. El SNIARN integra de manera organizada información estadística y geográfica relacionada con el medio ambiente y los recursos naturales del país, así como productos de integración y análisis como son el Sistema Nacional de Indicadores Ambientales (SNIA) y los informes sobre la situación del medio ambiente, entre otros.

Ubicación y extensión territorial de México

La superficie de México se integra por la superficie continental y la superficie marítima. La superficie continental se refiere a la parte del territorio nacional que está articulado con el continente americano, así como a las  islas del país. La superficie marítima está constituida por el mar territorial y la Zona Económica Exclusiva (ZEE).

El área que ocupan el mar territorial y la ZEE se
define por medio de tratados internacionales (con Estados Unidos de América, Guatemala, Belice, Honduras y Cuba) y está custodiada por la Secretaría de Marina.




Por su extensión territorial, México ocupa el lugar 14 a nivel mundial.





 Recursos abundantes. Clima y agua. Recursos renovables. Suelo, flora y fauna

Biodiversidad: recursos animales y plantas de México

México es considerado como uno de los países megadiversos del mundo, su riqueza natural es mucho mayor a la de la mayoría de países. México hace parte de un grupo de 17 países que juntos albergan el 70% de la biodiversidad del mundo.

El país cuenta con varios ambientes muy diversos. México tiene selvas tropicales, bosques templados, manglares, desiertos, matorrales que albergan gran cantidad de animales y plantas. Tiene cerca de 536 especies de mamíferos, 30 % endémicas; además de 290 especias de anfibios, 40 % endémicas; 704 de reptiles, más del 50 % endémicas; más de 1.000 especies de aves, 800 especies de cactus y 25.000 especies de flora. México tiene más especies de plantas que Estados Unidos y Canadá combinados y más del doble que toda Europa.

De México provienen muchas riquezas que ahora son muy importantes en la economía mundial. De aquí es originario el maíz, fréjol, pimientos y tomates. Además de cactus, dahlias, flores de pascua o flor de navidad, entre otros.

Recursos minerales de México

Se estima que México cuenta con recursos minerales por valor de 240.000 millones de dólares. Estos recursos son principalmente metales y minerales como cobre, oro, hierro y zinc.

México también es uno de los principales productores de petróleo del mundo. Produce cerca de 2.1 millones de barriles de petróleo al día, lo que lo ubica como el duodécimo mayor productor del mundo.

También tiene importantes reservas de gas natural. México cuenta con alrededor de 359.700 millones de metros cúbicos de reservas probadas de gas natural.

De acuerdo a su producción, México está en los primeros lugares a nivel mundial de varios metales y minerales:
  • Segundo mayor productor de fluorita.
  • Tercer productor de celestita, bismuto y sulfato de sodio.
  • Quinto mayor productor de plomo, molibdeno y diatomita.
  • Sexto mayor productor de cadmio.
  • Séptimo productor de grafito, barita y sal.
  • Octavo mayor productor de manganeso y zinc.
  • Undécimo productor de oro, feldespato y azufre.
  • Duodécimo productor de mineral de cobre.
  • Decimocuarto productor de mineral de hierro y fosfato.
Agua en México


México dispone aproximadamente del 0.1% del total de agua dulce disponible a nivel mundial, lo que determina que un porcentaje importante del territorio esté catalogado como zona semidesértica.

El agua es necesaria para todas las formas de vida, es un elemento crucial para el funcionamiento de los ecosistemas y la provisión de servicios ambientales de los que dependemos para sobrevivir y es un factor estratégico para el desarrollo del país.

México recibe alrededor de 1,489 mil millones de metros cúbicos al año de agua en forma de precipitación, de los cuales el 67% cae entre junio y septiembre, sobre todo en la región sur-sureste (Chiapas, Oaxaca, Campeche, Quintana Roo, Yucatán, Veracruz y Tabasco), donde se recibe 49.6% de la lluvia.

De este total 73% se evapotranspira y regresa a la atmósfera, 22% escurre por los ríos o arroyos y 6% se infiltra al subsuelo de forma natural y recarga los acuíferos.

Tomando en cuenta las exportaciones e importaciones de agua con los países vecinos, México tiene 471.5 mil millones de metros cúbicos de agua dulce renovable por año y está considerado como un país con baja disponibilidad de agua.



México prehispánico 


Es un período de la historia del país anterior a la conquista y colonización española a partir de 1521. Es necesario aclarar que México es un Estado moderno cuyas fronteras fueron fijadas a mediados del siglo xix. Por lo tanto, la historia mexicana de la época prehispánica, es la historia de los pueblos que vivieron en ese territorio, no la historia del estado mexicano en la época precolombina.


La historia prehispánica de México comienza con la llegada de sus primeros pobladores. Sobre el poblamiento de América se han propuesto numerosas hipótesis, pero la que cuenta con mayor aceptación y evidencia de apoyo señala que los humanos entraron al continente a través de Beringia durante la época de las glaciaciones. Esta teoría está demostrada por estudios recientes de ADN basados en los haplogrupos del cromosoma Y (ADN-Y) y los haplogrupos del ADN mitocondrial (ADNmt). La época en que esto ocurrió es motivo de debate entre quienes defienden la teoría del poblamiento temprano y la del poblamiento tardío. En el caso de México, algunos autores han querido ver evidencia que apoya la primera, como los hallazgos de El Cedral (San Luis Potosí), a los que se atribuye una antigüedad de 33 mil años.


Con la llegada de los primeros habitantes comenzó la Etapa Lítica —correspondiente con el período paleoamericano— durante el cual los grupos humanos eran nómadas, sobrevivían de la recolección, la cacería y la pesca y contaban con una tecnología lítica que fue mejorándose constantemente a lo largo de milenios. De esta época data la invención del molcajete, el metate y otros instrumentos asociados al aprovechamiento de las semillas; así como el desarrollo de armas de sílex y obsidiana entre las que destacan las puntas Clovis, que supusieron un gran adelanto tecnológico por su eficacia.


La interacción de diversos factores ambientales, sociales y culturales fue uno de los elementos que tomaron parte en la diversificación de las sociedades indígenas que vivieron en lo que actualmente es México. Un hito fundamental en este proceso fue el descubrimiento de la agricultura, que tuvo lugar entre los años 8000 y 2000 a. C. La domesticación de diversos vegetales —como la calabaza (Cucurbita sp.), el maíz (Zea mays), el frijol (Phaseolus vulgaris) y el chile (Capsicum annuum), entre otros— supuso condiciones que propiciaron la sedentarización humana en el sur del actual territorio de México y América Central.


De acuerdo con la propuesta de algunos antropólogos y arqueólogos como Julian Steward y Paul Kirchhoff, las sociedades prehispánicas de México forman parte de tres grandes superáreas culturales. El norte de México, aproximadamente hasta la línea del trópico de Cáncer, se encontraban los pueblos nómadas organizados en formaciones sociales poco complejas. Esta gran área cultural es llamada Aridoamérica, y se extiende hacia los Estados Unidos por el territorio de Texas, las Montañas Rocosas y California. De estos pueblos se conservan escasos testimonios, pero de ninguna manera debe pensarse que carecían de cultura.

En el sur de México y el noroeste de América Central se desarrolló la civilización mesoamericana. Mesoamérica fue un mosaico étnico y lingüístico compuesto por pueblos que compartían varios rasgos culturales, entre ellos la formación estatal, la arquitectura monumental, la escritura, el uso de calendario civil y ritual, y una economía basada en la agricultura del maíz. Las culturas mesoamericanas son las mejor conocidas del México prehispánico porque la evidencia arqueológica de su desarrollo ha sido investigada más intensivamente que en el caso de las otras áreas. Se toma generalmente como hito inicial de la historia mesoamericana la invención de la cerámica, que ocurrió aproximadamente alrededor del año 2500 a. C. La conquista y colonización española supuso el fin de esta civilización, y los pueblos mesoamericanos fueron sometidos desde entonces a un proceso de aculturación que prosigue en la actualidad.




Época Colonial en México 

Para la historia de México el periodo conocido como la Colonia o el Virreinato empieza en el siglo XVI, cuando los españoles, al mando de Hernán Cortés, conquistaron la antigua México-Tenochtitlan. Así fundaron la Nueva España, nombre que los conquistadores le dieron a la actual ciudad de México. También se conoce esta etapa con el nombre de Virreinato porque el país, durante el tiempo que duró, fue gobernado por un representante del rey de España que tenía el título de virrey.

Es muy raro que haya épocas que abarquen exactamente una cifra decimal redonda, pero en nuestra historia colonial así es, ya que se considera que esta etapa empieza estrictamente en el año de 1521, cuando cayó en poder de los españoles la antigua ciudad de México-Tenochtitlan, y termina en 1821, año en el que se declaró la Independencia de México.

Así pues el periodo de la Colonia abarca 300 años, y está usualmente dividido en tres periodos: el primero y más antiguo es el que corresponde al siglo XVI y correponde a todo lo que pasó en la Nueva España desde 1521 hasta 1600; el segundo, el del siglo XVII, que comprende lo sucedido entre 1601 y 1700; y, finalmente, el tercero y último, el del siglo XVIII mexicano y que va de 1701 y 1800.

Los 21 años que faltan para llegar a 1821 ya pertenecen al siglo XIX, y todavía son parte de la historia de la Colonial, aunque los historiadores les conceden a esos años finales del Virreinato el apelativo de periodo, “de transición”, ya que la lucha iniciada por Miguel Hidalgo y Costilla contra el dominio del gobierno español en la Nueva España había comenzado en 1810 dando lugar así al nacimiento de México.

La importancia de la época de la Colonia es determinante tanto para la historia de nuestro país como nación independiente como para la historia de todo Occidente, ya que, a partir de ese momento, América entró a formar parte del mundo que hasta entonces conocían los europeos.
En la época de la Colonia la religión católica ganó nuevos e importantes territorios, cambió el lenguaje, la traza de las ciudades, las manifestaciones culturales y artísticas yse inició el mestizaje o sincretismo, es decir la mezcla entre los conquistadores y los conquistados, combinación que definió el carácter actual que tienen hoy todas las naciones llamadas latino o hispanoamericanas.


Independencia de México

El periodo de nuestra historia conocido como la Guerra de Independencia empieza (estrictamente hablando) la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando el padre Miguel Hidalgo da el llamado “Grito de Dolores” y termina el 27 de septiembre de 1821 (11 años después) con la entrada triunfal del Ejército Trigarante, encabezado por Agustín de Iturbide y Vicente Guerrero, a una jubilosa Ciudad de México.


El objetivo principal de este movimiento (armado y social) era liberar a nuestro territorio del yugo español y que, en cada rincón de la Colonia se olvidase por completo el concepto de virreinato.


ETAPAS DE LA INDEPENDENCIA

De acuerdo con los especialistas, el estudio del desarrollo histórico de este importante movimiento revolucionario se puede entender mejor si se revisan, detenidamente, los siguientes cuatro momentos o etapas más trascendentales:

Primera etapa

Abarca desde el Grito de Dolores (16 de septiembre de 1810) hasta la batalla de Puente de Calderón (en el actual municipio de Zapotlanejo, Jalisco, el 17 de enero de 1811), cuando la muchedumbre dirigida por Hidalgo -con su famoso estandarte guadalupano en mano- peleaba con más pasión y arrojo que estrategia.

En este momento, cuando el cura de Dolores llegó a su cita con la historia en el Puente, sus fuerzas se calculan en alrededor de cien mil hombres (entre criollos, indios, mestizos y gente de las castas). Por su parte, los realistas, soldados leales al virrey y a la corona española, debían rondar entre los 50 mil efectivos.

Segunda etapa

En este periodo entra en escena José María Morelos y Pavón. Éste va desde principios de 1811 hasta la toma del Fuerte de San Diego en Acapulco (en agosto de 1813).

Tercera etapa

Ésta se caracteriza por un gran desorden.
Con la muerte del “Siervo de la Nación” (fusilado en Ecatepec, en el Estado de México), se crea un gran vacío en el mando del grupo insurgente y los realistas, aprovechando esta situación, al mando del temible General Félix María Calleja logran rehacerse y recuperar la ofensiva.
En esta etapa se rinde el último reducto importante insurgente y, técnicamente, los leales a la corona han ganado la guerra.
Sólo unas cuantas partidas, como la que comandaba Vicente Guerrero (en el sur), siguieron en pie de lucha. Este periodo acaba en febrero de 1821 con la firma del trascendental “Plan de Iguala”.

Constitución 1824.

Una vez consumada la Independencia de México, el 28 septiembre de 1821 se proclamó el Acta de Independencia Mexicana en la que se reiteraron los principios asentados en el Plan de Iguala así como en los Tratados de Córdoba.


El 10 de noviembre de ese mismo año, se convocó al Congreso Constituyente, que se reunió por primera vez el 24 de febrero de 1822, con la intención de elaborar una constitución que proporcionara legalidad al Estado Mexicano.

Durante el breve periodo en el que Agustín de Iturbide asumió el trono del Imperio de México, ordenó suspender el Congreso Constituyente que se encargaría de redactar la primera Carta Magna del país. Esta acción provocó un movimiento armado encabezado por el General Antonio López de Santa Anna, quien promulgó el Plan de Casa Mata, en el que exigió la restauración del Congreso, así como la instalación de un sistema republicano como forma de gobierno para el país.

El movimiento finalmente provocó que Iturbide abdicara al cargo, el 19 de marzo de 1823; unos días después, se restableció el Congreso y el Poder Ejecutivo se instituyó como un triunvirato integrado por Nicolás Bravo, Guadalupe Victoria y Pedro Celestino Negrete, vigente de mayo de 1823 a octubre de 1824.El nuevo Congreso Constituyente se integró con 114 diputados que se inspiraron en la Constitución de Cádiz, la de Apatzingán, la Carta Magna de los Estados Unidos de América y el Plan de Iguala, para llevar a cabo la redacción de la Constitución Federal de 1824.
El 7 de noviembre, se instaló el recinto parlamentario donde sesionó el Congreso, ubicado en el antiguo templo de San Pedro y San Pablo en la Ciudad de México, de inmediato iniciaron los trabajos para elaborar y aprobar el Acta Constitutiva de la Federación Mexicana, que se promulgó el 4 de octubre de 1824.


 Constitución 1857

El 2 de febrero de 1848, México había perdido Texas. La Nación estaba herida y levantamientos armados tenían lugar por todos lados hasta que, en 1852, el Plan de Guadalajara vio la luz para invitar a Santa Anna a ocupar algún cargo político. Sin embargo, Lucas Alamán fue mucho más radical y le pidió que regresara, sí, pero a gobernar, garantizando así la permanencia del régimen conservador.

No pasó mucho tiempo para que el pueblo volviera a levantarse en contra del gobierno debido a su creciente autoritarismo. Entonces, en un pueblo ubicado en el estado de Guerrero dos hombres: Ignacio Comonfort y Juan Álvarez lanzaron el Plan de Ayutla.

En éste se desconocía el mandato de Santa Anna y se convocaba a la creación de un Congreso Extraordinario que nombrara un presidente interino. Así fue como comenzó la Revolución de Ayutla, a la cual se unieron figuras tan importantes como Benito Juárez, Ponciano Arriaga y Melchor Ocampo. Poco tiempo después, en 1855, la Revolución de Ayutla triunfó y Santa Anna salió del país. En ese momento comenzó el periodo liberal. Entonces, el Congreso Constituyente comenzó las reuniones para, con base en el Plan de Ayutla, promulgar una nueva constitución. Ésta se terminó el 5 de febrero de 1857 y entró en vigor el 16 de septiembre del mismo año.



El Porfiriato

El Porfiriato fue una etapa en la que el general Porfirio Díaz se mantuvo en la presidencia de México. Esto a pesar de que, en un inicio, estaba en contra de la reelección. Posteriormente, él mismo se reeligió varias veces e impuso un gobierno autoritario que no soportaba la crítica o el cuestionamiento.

Dicha dictadura, aunada a la desigualdad social, nula libertad de expresión y otros factores, ocasionó que se desataran revueltas armadas en su contra y que, después, culminara con el estallido de la Revolución Mexicana. Cabe señalar que esta etapa duró 35 años (de 1876 a 1911).

Porfirio Díaz gobernó al país durante casi 30 años, entre 1876 y 1911, en siete periodos presidenciales distintos. Este controversial personaje, defendido por algunos por el desarrollo económico e infraestructural que impulsó en el país, y condenado por otros por la falta de libertad política y la desigualdad que provocó el modelo económico de su gobierno.

Un ejemplo de esto último son las fincas de henequén, en las que se practicaba el esclavismo sin nombrarlo como tal, lo cual reporta el periodista norteamericano John Kenneth Turner en una serie de artículos bajo el título de “México bárbaro” en 1909.




En 1908, Díaz dio una entrevista al periodista norteamericano James Creelman, en la que declaró que México estaba listo para la apertura política y que no se reelegiría. Muchos historiadores señalan este punto como decisivo para el desarrollo político de los siguientes años.

Con la esperanza de participar en las elecciones de 1910, se consolidaron partidos de oposición, como el Democrático, en el que participó Benito Juárez Mata, hijo del Benemérito de las Américas, el Nacional Antirreeleccionista de Francisco I. Madero y el Liberal Mexicano de los magonistas.

Puede ser que las declaraciones de Porfirio Díaz ante la prensa extranjera fueron para dar una cara distinta, democrática, ante el exterior, pero tal vez solo cambió de opinión al ver de cerca el momento de dejar el poder.

Sea lo que haya sido, Díaz se postuló de nuevo a la presidencia, encarceló a Madero y ganó. La gente estaba cansada y Díaz, además de las elecciones, se había ganado suficientes enemigos.

Porfirio Díaz: Presidente de México durante casi 30 años. Se le reconocen logros, sin embargo la revolución comenzó por sus abusos de autoridad y la desigualdad económica de su régimen.


Revolución Mexicana


La Revolución Mexicana fue un conflicto armado que inició en 1910, como consecuencia del descontento popular hacia la dictadura de Porfirio Díaz, y que derivaría en una guerra civil que transformaría radicalmente las estructuras políticas y sociales del país.
La revolución comenzó con el levantamiento liderado por Francisco I. Madero, que se oponía a la reelección del general Porfirio Díaz a la presidencia, dictador que había gobernado el país por más de treinta años.

Principales causas de la Revolución Mexicana

  1. La desigualdad social y la concentración de la riqueza. Durante el Porfiriato, el país tuvo un crecimiento económico importante. Sin embargo, la riqueza quedó repartida en unas cuantas manos nacionales y en otras pocas extranjeras.
  2. No existía la libertad política. El pueblo no podía elegir a ningún representante dentro de los poderes estatales ni federales. Estos eran impuestos por Porfirio Díaz, quien, pese a estar en contra de la reelección, permaneció en el poder más de 30 años.
  3. Despojo de tierras a los campesinos. Díaz hizo una serie de reformas a la legislación que facilitaban la entrada a compañías extranjeras para que se adueñaran de “terrenos baldíos” los cuales pertenecían a indígenas, campesinos o gente muy pobre que no tenía el dinero para trabajar sus tierras y eran despojados de ellas.
  4. Creación de latifundios. Las haciendas de gran extensión pertenecían a unos pocos propietarios mientras la mayoría de los mexicanos moría de hambre.
  5. Disminuyó la calidad de la enseñanza popular. El 80% de la población era analfabeta.
  6. No había libertad de expresión. La prensa tenía prohibido emitir cualquier tipo de opinión en contra del gobierno y las huelgas estaban prohibidas para todos los sectores.
  7. Obreros y campesinos carecían de protección laboral por lo cual estaban expuestos a la sobreexplotación. La mayoría de los trabajadores debían cumplir con jornadas de más de 12 horas por un sueldo miserable de 75 centavos.
  8. Represión y uso de la fuerza. Las condiciones laborales eran pésimas, sin embargo, cuando los trabajadores y campesinos trataban de manifestar su inconformidad, fueron reprimidos brutalmente. Un ejemplo es el asesinato de obreros durante la Huelga de Cananea (1906) y de Río Blanco (1907).

Consecuencias de la Revolución Mexicana

La Revolución Mexicana es una de las primeras revoluciones sociales del siglo XX y fue la responsable de meter a México en el siglo XX. Entre sus logros y consecuencias podemos mencionar los siguientes:

  1. Renuncia de
  2. firio Díaz
  3. Promulgación de una nueva constitución en 1917
  4. Nacionalización del suelo y subsuelo
  5. Reforma agraria
  6.  Por
  7. Reforma a la ley de educación pública
  8. Nacionalización del petróleo
  9. Mejora de la situación laboral de los trabajadores
  10. Creación del sindicalismo
  11. Repartición de los latifundios entre el campesinado El Porfiriato


Situación de México en el mundo actual

México está hundido en la crisis económica y política más dramática de su historia. Más allá de los escenarios artificiales narrados por la televisión o los estudios socioeconómicos con que el gobierno mexicano y las organizaciones financieras internacionales que lo apuntalan pretenden maquillar la catástrofe actual, los siguientes hechos hablan por si solos:


México padece actualmente los salarios más bajos de los últimos setenta años, así como la huida de trabajadores migrantes hacia el extranjero de mayor dimensión en el mundo (15 millones de seres humanos), la masa de pobres más grande de nuestra historia (60 millones) y una creciente magnitud de infantes (más de cinco millones) que injustamente trabajan y son impunemente explotados. Todo lo anterior soportado por la corrupción y gangsterismo de los sindicatos mexicanos, así como por la gigantesca masa de trabajadores carentes de derechos sindicales, pero sobre todo por la masa aun mayor de desempleados y subempleados, tal vez la más alta conocida durante el desarrollo del capitalismo en México.


¿La raíz del problema?


México padece una de las deudas financieras internacionales más grandes del mundo que, entre otras cosas, ha conducido a la destrucción irracional de la planta industrial precedente -la que en su mejor momento contó con ciertas posibilidades de generar equilibrio y autonomía nacional- suplantándola con corredores urbanos de industrias ensambladoras o maquiladoras; así como a la devastación de la autosuficiencia alimentaria, con la consiguiente crisis y ruina de millones de campesinos que se ven obligados a abandonar, vender o a cultivar con enervantes sus tierras. Deuda internacional que también ha empujado a la entrega paulatina de los principales recursos estratégicos de la nación al capital extranjero (industria petrolera nacional, minerales, biodiversidad, etc.) así como a la privatización y desnacionalización de las principales infraestructuras, en forma de red, que alimentan y drenan el tejido económico nacional (ferrocarriles, carreteras, puertos aéreos y marinos, electricidad, agua, telefonía, telecomunicaciones, satélites, etc.), vía por la cual el país se aproxima cada vez más al abismo de la balcanización.


El estrangulamiento del mercado interno, la crisis de las carteras vencidas, la quiebra y subsidio constante de la banca nacional y su desnacionalización, la incursión del narcotráfico en las finanzas y política nacional, la corrupción y descomposición cada vez más aguda del Estado, los magnicidios y fraudes electorales, la tasa de delincuencia más alta de nuestra historia, el descontento y las constantes movilizaciones nacionales y regionales de protesta, etc., son, entre otros muchos hechos, realidades que no pueden ocultarse con el aumento del índice de exportaciones o con el constante pronunciamiento de programas oficiales de gobierno que auguran el fin del deterioro y las crisis, pero tampoco puede acallarse con los mas altos índices mundiales en violación a los derechos humanos o con la militarización creciente del país, sea en las regiones rurales estratégicas -principalmente en el sureste indígena de México- o en las zonas urbanas, tan pobladas y problemáticas.


La globalización y el TLC (o NAFTA) hacen de México uno de los territorios del mundo donde más salvajemente se implementa la actual lógica neoliberal de explotación, expropiación, exclusión y discriminación.

Así como México es un espejo del dolor que el capital global infringe al mundo, el sureste mexicano y, dentro de este, Chiapas son otro de tantos espejos del sufrimiento que agobia a la nación. Territorio privilegiado por su riqueza natural y cultural exuberante, Chiapas pareciera igualmente una tierra maldita por su historia de explotación y marginación de su población indígena. El desarrollo del colonialismo y el capitalismo en la región han ocasionado permanentes expulsiones y despojo de riqueza de su población originaria. Este viejo proceso revive con la actual integración de México al proceso de globalización, por cuanto empuja hacia la privatización de las principales riquezas estratégicas (petróleo, agua, hidroelectricidad y biodiversidad) ubicadas, entre otros lugares, en la selva Lacandona, generando con ello nuevas tendencias hacia la liquidación y / o expulsión de la población indígena del lugar. Sin embargo, el levantamiento armado zapatista del 1º de enero de 1994 sumado a la extensa y enérgica movilización campesina en todo el estado, logró frenar momentánea y parcialmente este proceso de expropiación. 




Durante las últimas tres décadas, México ha tenido un desempeño por debajo de lo esperado en términos de crecimiento, inclusión y reducción de la pobreza en comparación con países similares. La economía tuvo un crecimiento estimado en poco más del 2.0 por ciento anual entre 1980 y 2018, lo que limita el progreso en la convergencia en relación con las economías de altos ingresos.

La economía creció un 4.8 % en 2021 después de contraerse un 8.2 % en 2020. Con el apoyo de una mayor movilidad y la demanda de Estados Unidos, los sectores de servicios y manufactura registraron un desempeño sólido durante la primera mitad de 2021. Sin embargo, la recuperación perdió impulso durante la segunda mitad de 2021 debido a la escasez de la cadena de suministro, un aumento en los casos de COVID-19 y una inversión deprimida. Para permitir una recuperación mejor y sostenida en el mediano plazo, el país también deberá enfrentar algunos de los desafíos más apremiantes anteriores a la crisis para el crecimiento y la inclusión.






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