INFRAESTRUCTURA

 Irrigación

Se analiza en retrospectiva, la evolución del sistema de riego y la actividad agropecuaria en la región noroeste del estado de México. Se emplearon diversas estrategias de análisis a partir de información proporcionada por dependencias gubernamentales, entrevistas a informantes clave, así como la aplicación de cuestionarios a productores que hicieron uso del recurso. Se logró identificar que la disponibilidad de agua ha contribuido al establecimiento de cultivos forrajeros orientados principalmente a la alimentación de vacas lecheras, dado que constituyen el eje pecuario de la región.

La agricultura en México ha transitado por diversas etapas a través del tiempo. Una de las más relevantes se presentó con la crisis internacional de 1929-1932, posteriormente entre 1940 y 1958 se identificó un periodo de auge agrícola como consecuencia de las reformas que realizó el gobierno cardenista, el cual se explicó por tres factores fundamentales, la reforma agraria que desintegró el monopolio latifundista permitió la inversión en agricultura, aportó la base social y la organización de recursos productivos como la tierra y el agua, 2) la inversión pública en obras de irrigación, incorporando los recursos naturales a la producción, incrementó la productividad de las tierras agrícolas y favoreció el desarrollo tecnológico y 3) el comportamiento favorable de los precios agrícolas que generaron la capitalización de la agricultura.

A partir de 1958 se acentuó el énfasis en la industrialización como motor de desarrollo económico y el proceso de sustitución de importaciones mediante el proteccionismo comercial, con aranceles elevados y cuotas de importación en numerosos productos. La justificación del modelo industrial se basó en que éste generaría un efecto de arrastre capaz de estimular el crecimiento de la agricultura y los demás sectores económicos, mientras que los efectos negativos se podrían compensar a través de apoyos a la producción; es decir, si la agricultura no se podía alentar vía mayores precios, sí a través de menores costos (Villalobos, 2000). En el proceso se estimuló la actividad agrícola a través de programas de inversión pública, asistencia técnica, así como mecanismos para reducir el costo del crédito, insumos y riego.

En la agricultura empresarial la aplicación de esta política generó el desarrollo de un patrón tecnológico que ha utilizado recursos costosos para el país, como el uso de maquinaria agrícola y fertilizantes. Respecto al riego se generalizaron técnicas que han empleado elevados coeficientes de agua, pero con bajos costos en infraestructura propia y de operación, ya que el costo real del agua no se reflejó en los costos del agricultor, lo que originó graves deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura de riego.




Transporte en México

A y la zona metropolitana más grande de México, cuenta con una de las Redes de metro más grandes del mundo, el Metro de la Ciudad de México y redes de transporte público motorizado integradas por miles de autobuses, microbuses y vagonetas colectivas de baja capacidad, semipúblicos;​ autobuses públicos pertenecientes al Gobierno de la Ciudad de México, como la Red de Transporte de Pasajeros, sistemas eléctricos pertenecientes al Servicio de Transportes Eléctricos como el Trolebús, Tren Ligero y el Cablebús así como taxis concesionados y privados a través de software de aplicación móvil como Uber y Cabify.

El transporte privado tiene al automóvil convencional como su principal elección, siendo los vehículos más numerosos —más de un millón de ellos— pero en los que se realiza, en proporción, la menor cantidad de viajes y transporta una menor cantidad de personas Otra opción de movilidad urbana privada que ha crecido en las últimas dos décadas​ es el ciclismo, que aunque concentra un porcentaje bajo en relación a los sistemas motorizados, puede ser la opción más rápida en horas de máxima afluencia vehicular. Otro medio de transporte es el peatonal, pero debido a la focalización de las mediciones de movilidad urbana en transportes motorizados, las cifras y datos de experiencia de viaje, así como la infraestructura y el presupuesto oficial para las y los peatones en la ciudad son prácticamente nulos.​

El transporte público motorizado de la Ciudad de México es calificado como de malo e inseguro por sus usuarios y usuarias —específicamente por la alta incidencia de asaltos y robos así como vejaciones, abusos y acosos sexuales a las mujeres​— , y enfrenta problemáticas como ineficiencia,ineficacia, ser una mala experiencias de viaje generalizada, carecer de coordinación entre autoridades de distinto tipo en su dimensión metropolitana, falta de regulación y supervisión oficial e incapacidad generalizada para dar atención a la demanda de servicio,​ así como una alta inequidad hacia formas de transporte no motorizadas.​ Se presentan en promedio 41 accidentes diarios en la capital,​ de los cuales el 30% suelen ser atropellos de vehículos a peatones. Una de las principales causas de muerte entre jóvenes de la Ciudad de México son, precisamente los accidentes de tránsito en los cuales se asocia mayoritariamente el consumo de alcohol y el exceso de velocidad.​

Otras problemáticas asociadas al transporte en la Ciudad de México son los altos niveles de contaminación, asociados directamente a miles de fallecimientos anuales,​ y la reducción de la calidad de vida en sus habitantes​ ya que una persona habitante de la Ciudad de México promedio pierde dos horas al día debido a las congestiones vehiculares.​

En octubre de 2019, el alcalde de la Ciudad de México al firmar la C40 Clean Air Cities Declaration (Declaración de C40 por un Aire Limpio en las Ciudades) ha reconocido que respirar aire limpio es un derecho del ser humano y se ha comprometido a trabajar junto con otras ciudades para formar una coalición mundial a favor del aire limpio.



Telecomunicaciones

En este trabajo se lleva a cabo un análisis comparativo internacional de la situación y grado de desarrollo de la industria de servicios de telecomunicaciones en México (ISTC) en relación con sesenta y cuatro países, entre desarrollados, en desarrollo y directamente competidores de México en la exportación de servicios intensivos en conocimiento que requieren de una ISTC competitiva, a partir del uso de componentes principales como herramienta estadística. 

El análisis se lleva a cabo en el marco de la airada polémica entre Slim y la OCDE suscitada por la publicación en enero de 2012 del informe denominado "Estudio de la OCDE sobre políticas y regulación de telecomunicaciones en México"; polémica que está en línea de continuidad con la orientación general de la actual iniciativa de reforma de las telecomunicaciones. Se busca proporcionar indicadores internacionales amplios -más que los de la OCDE- para entender tanto la perspectiva de Slim como la de la OCDE en la polémica, así como la orientación general de la actual reforma, bajo la consideración de que la solución de la problemática de la ISTC requiere de horizontes mucho más amplios a los planteados hasta ahora, para propiciar el tránsito de la industria desde su modalidad de desarrollo actual rentista-monopólica a una basada en la innovación de los servicios y la competitividad.


Resumen En los últimos años, el sector de telecomunicaciones ha experimentado un rápido desarrollo tecnológico y una marcada tendencia a la globalización, lo que se ha traducido en una creciente necesidad de inversión. Las fuerzas del mercado han asumido un papel más activo en la asignación de los recursos, incentivado la sustitución gradual de las diversas formas de participación gubernamental y el surgimiento de nuevas empresas. El cambio estructural de las telecomunicaciones en México inicia en 1990 con la privatización de la empresa telefónica Teléfonos de México (Telmex). El traspaso del control de la empresa a la iniciativa privada tenía el objetivo de promover la expansión y desarrollo de los servicios.

De los resultados del estudio se puede inferir que el proceso de privatización ha sido favorable en términos de la inversión. Entre 1990 y 1994 la inversión de Telmex fue superior a 10,000 millones de dólares, y en 1990-1997 rebasó la los 13,000 millones. La mayor parte de esta inversión se dirigió a la modernización y expansión de la red telefónica nacional. En este período el número de líneas aumentó de 5 millones a más de 9 millones; se atendió a un mayor número de localidades y la digitalización se extendió al 90% de la red. 

A principios de 1997 Telmex comenzó a ofrecer el servicio de interconexión a nuevos operadores de larga distancia. A partir de esa fecha se inicia un proceso de fuerte competencia en ese servicio, que abarcó en el primer año a las 60 ciudades más importantes del país. El proceso de apertura requirió asimismo de inversiones en la construcción de nuevas redes por parte de los operadores, las que superaron 1,000 millones de dólares entre 1996 y 1997. En una primera etapa de la apertura, las empresas entrantes consiguieron una participación en el mercado abierto superior a 25%; sin embargo, posteriormente esta tendencia se ha revertido y el posicionamiento de los operadores entrantes es menos significativo. 

El servicio de telefonía celular comenzó a operar en el país en 1989, presentando una penetración lenta en los primeros años debido a que el precio del servicio era relativamente caro. Entre 1990 y 1997 el desarrollo de este tipo de telefonía fue considerable, pero es a partir de 1996 que el número de usuarios crece aceleradamente, lo que equivale hoy en día al 18% de la penetración del servicio telefónico tradicional. En los próximos años se prevén fuertes inversiones en nuevos servicios inalámbricos. 

La transformación del sector cubre también a las comunicaciones satelitales. Entre otros objetivos, la desincorporación de los servicios satelitales fijos busca promover la inversión privada, nacional y extranjera, para el desarrollo del sistema satelital mexicano, vinculando alianzas estratégicas que favorezcan la innovación tecnológica y el acceso a nuevos mercados. 

No obstante que el marco regulatorio vigente ha contribuido de manera fundamental en el crecimiento y desarrollo del sector, no se han podido resolver todos los problemas inherentes a la operación de las empresas en los diferentes mercados, por lo que en el futuro cercano deberán precisarse algunos procedimientos que permitan mantener la competencia y resolver ágilmente los desacuerdos entre empresas.




Correos en México

El Servicio Postal Mexicano comenzó su historia en 1580, cuando el rey Felipe II creó mediante decreto el “Correo Mayor de Hostas y Postas de la Nueva España”, cuyo hecho fue realizado por Martín de Olivares. El trabajo principal de la oficina era comunicar al virreinato con España. Desde entonces, el servicio postal permaneció en manos de particulares por 187 años.


Con las Reformas Borbónicas, el servicio de correo pasó a manos de la Corona Española. Don Antonio Méndez Prieto y Fernández, último Correo Mayor, entregó el oficio al Estado en 1766.
En 1901 el Correo adquirió el rango de Dirección General de Correos y seis años más tarde Porfirio Díaz inauguró el Palacio Postal. Para 1933 se unificó el servicio de telégrafos y correos en la Dirección General de Correos y Telégrafos. Durante el sexenio de Manuel Ávila Camacho ambos servicios volvieron a ser entidades separadas.


En 1986 se creó mediante decreto el Servicio Postal Mexicano, con lo que se le dotó de autonomía y se inició un proceso de modernización. Esto fue una respuesta a la necesidad de mejorar el servicio, ya que era acusado de precariedad. Desde 2008 adquirió el nombre de Correos de México.





Telégrafos

Juan de la Granja fue quien introdujo esta tecnología en México. De 1842 a 1844 fue cónsul de México en Nueva York, en donde escuchó por primera vez de las ventajas de contar con una red telegráfica, la cual en ese momento también empezaba a tomar auge en un intento por comunicar Nueva York y Boston con la capital Washington.

A su llegada a México, De la Granja con el conocimiento de saber quiénes eran los proveedores de los aparatos y quiénes los estaban construyendo, decide traer esa tecnología a nuestro país.

Su interés principal era lograr comunicaciones con los puertos de Europa y Asia, desde México, pero en sus inicios sólo se pudo colocar la red telegráfica del puerto de Veracruz hacia la Ciudad de México.

Mendoza Vargas destacó que el telégrafo inició en nuestro país al mismo tiempo que en otros, tales como Estados Unidos, España e Inglaterra, es decir, cuando esta tecnología se ponía en servicio en estos lugares también llegaba a México.

El telégrafo fue reservado en sus inicios para negocios particulares, sin embargo para 1867 el gobierno liberal obtuvo el control de esta tecnología. Con esto llegó un crecimiento de la red, pero también un bajo rendimiento de la misma, la cual no se reorganizaría sino hasta 1891, con la creación de la Dirección General de Telégrafos y la Escuela de Telegrafía, esto con el fin de mejorar este servicio.

Uno de los gobernantes de México que mejor aprovechó el telégrafo fue Porfirio Díaz. Todos los días llegaban a su oficina docenas de telégrafos que le informaban de aspectos que ocurrían en los distintos territorios del país, desde la inauguración de una escuela, el surgimiento de una plaga, hasta la llegada de extranjeros a algunos puertos.

De acuerdo con Mendoza Vargas, el telégrafo fue importante para que Porfirio Díaz permaneciera tantos años como presidente, ya que era el primer gobernante que ejerce el poder con base en la inmediatez y sabía lo que ocurría en todo el país. A través de los telegramas era informado rápidamente de los problemas en las distintas regiones y en consecuencia podía haber mayor control.

Como nunca antes en otra época esta tecnología era utilizada con fines de control y vigilancia social, pues para finales del siglo XIX, ya existía una red que cubría regiones recónditas del país y que consolidaría la centralidad de la Ciudad de México.




Educación en México

Las actuales condiciones de la educación en México pueden ser evaluadas desde diferentes perspectivas: el desempeño de los alumnos, el estado de las instalaciones escolares, la cobertura de los servicios y otros indicadores.

Las oportunidades de crecimiento de los más de 30 millones de alumnos que actualmente cursan la educación obligatoria en México dependen en gran medida de la adquisición de conocimientos y el desarrollo de habilidades adecuadas a las actividades productivas del país. Esto a su vez está vinculado a las características y a la situación del sistema educativo en conjunto.

La educación en nuestro país está atravesando por una serie de reformas estructurales que han impulsado algunos cambios positivos pero aún podemos ver un importante rezago en diversas áreas.

Algunas cifras relevantes

El sistema educativo mexicano es de los más grandes del mundo, lo que de manera natural implica la existencia de una serie de retos y por ende la necesidad de implementar estrategias que permitan nivelar las condiciones de los componentes del sistema. En términos cuantitativos, la más reciente publicación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) arroja los siguientes datos para el inicio del ciclo escolar 2016 – 2017:

  • Total de alumnos cursando la educación obligatoria: 30 909 211
  • Total de docentes: 1 515 526
  • Total de escuelas/planteles: 243 480

La comparativa de las cifras arrojadas para los ciclos escolares 2012 – 2016 nos muestra un ligero crecimiento en el número de alumnos y docentes para la educación preescolar, secundaria y media superior, pero una importante disminución en los alumnos, docentes y escuelas para la educación primaria.

En lo que respecta a la infraestructura también podemos observar importantes carencias en distintas áreas, desde la falta de instalaciones sanitarias o de accesos para los usuarios con discapacidad motriz, hasta la ausencia de laboratorios de ciencias o aulas de cómputo en los planteles del nivel medio superior (49% y 29%, respectivamente).

Una vez desagregados estos y otros datos por entidad federativa se puede realizar un análisis detallado para determinar disparidades y establecer la necesidad de reorganización o redistribución de los recursos destinados al sistema.

Desempeño

Para evaluar el aprendizaje de los alumnos se llevan a cabo diferentes pruebas y encuestas nacionales e internacionales en varios niveles educativos que nos dan la oportunidad de observar un panorama general y contrastarlo con las condiciones y logros de otros países, ayudando de esta manera al diseño de políticas orientadas al mejoramiento de nuestro propio sistema.

Los resultados de la prueba PISA 2015 (Programme for International Student Assessment) ubican a México por debajo del promedio de la OCDE y de los demás países participantes en las áreas de ciencias, matemáticas y lectura. Esta situación se confirma por los resultados del sistema de evaluaciones PLANEA, donde destacan las lagunas de aprendizaje de los grados inferiores que a la larga generan trampas educativas y que provocan rezagos cada vez mayores, contribuyendo entre otras cosas al alto grado de deserción escolar en el nivel medio superior.

Cabe destacar que los mayores rezagos en el aprendizaje se presentan en aquellas comunidades que son pequeñas y aisladas, en la población con desventajas económicas, comunidades indígenas, y en los alumnos cuyos padres tienen menor nivel de escolaridad. En otras palabras, los rezagos educativos están directamente ligados a la desigualdad y al hogar de origen.

Tomando en cuenta el rezago relacionado a la condición económica de los alumnos, sobresale el hecho de que los mayores niveles de aprendizaje se encuentran en aquellos planteles en los que la administración es autónoma. Esta tendencia la podemos ver no solo en México sino en el resto del mundo. El desempeño de los alumnos se incrementa significativamente en las instituciones educativas donde los directores y los maestros tienen mayor involucramiento en el desarrollo y gestión de la currícula, y en las políticas disciplinarias y evaluativas.

El bajo desempeño de los estudiantes en México tiene un efecto negativo en su movilidad social futura y en el desarrollo del país en general. Es necesario implementar políticas que refuercen los logros ya obtenidos y establezcan a la educación obligatoria como el piso mínimo educativo, y que a la vez nos permitan vigilar adecuadamente el progreso del sistema para eliminar las deficiencias que se han venido arrastrando con el tiempo y la desigualdad de oportunidades educativas en nuestro país.








Comentarios