DESARROLLO AGROPECUARIO



Agricultura

México es uno de los países con la mayor biodiversidad del mundo. Junto con condiciones climáticas favorables, al igual que un amplio territorio, estos factores lo convierten en productor de una vasta variedad de cultivos. El sector agrícola mexicano es uno de los líderes en América Latina. México es el principal país productor de hortalizas en la región latinoamericana y ocupa la segunda posición en el cultivo de fruta, solo por detrás de Brasil. Las actividades agrícolas también juegan un papel esencial en la economía del país azteca, con una participación en el producto interno bruto (PIB) de 2,5% y un flujo constante de inversión extranjera directa (IED), que en el primer trimestre de 2022 superó los 22 millones de dólares estadounidenses.

En México es la agricultura el principal componente en el sector agropecuario, su aportación es mucho mayor en relación al sector pesquero, pecuario y acuícola, además permanece vigente durante todo el año con sus distintos cultivos.

Esta actividad es la encargada de proveer alimentos, materias primas, y mano de obra al sector agroindustrial y de servicios, también, demanda gran cantidad de productos industriales de primera necesidad para la producción agrícola, entre ellos: fertilizantes, herbicidas, plaguicidas, maquinaria, entre otros, y en el aspecto social favorece el arraigo a sus tierras, el sustento a familias y la preservación de recursos naturales de cierto número de personas en localidades productoras.

En nuestro país se practican dos tipos de agricultura: la tradicional o extensiva, en la cual el productor depende en gran parte de las lluvias, condiciones climatológicas y mano de obra no salariada y la segunda, la agricultura comercial o intensiva en la para producir se implementa tecnología de punta y mano de obra asalariada.

Así pues, la agricultura beneficia al núcleo familiar al proveerle de alimentos, de empleo y recursos económicos cuando se dedican a esta actividad, de seguridad alimentaria, así como de cultura y tradición gastronómica.

Por ello, gracias a la agricultura México es el 12° productor de alimentos y el 11er en producción de cultivos agrícolas en el mundo.

Nuestro país cuenta con una extensa variedad de frutas y verduras que se cultivan diariamente en nuestras tierras, pero el proceso después de la cosecha, la venta y el comercio de los cultivos mexicanos, es un motor de la economía.
Para empezar debemos saber que México cuenta con 32.4 millones de hectáreas destinadas a la cosecha, de acuerdo con la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA, 2017), de las cuales el 21 % cuentan con riego y el 79 % restante depende de las lluvias para mantener la cosecha en pie.

Otro dato otorgado por la Encuesta Nacional Agropecuaria (ENA) es que el 19.5 % de la superficie que cuenta con riego es propiedad mayoritaria de grandes productores, mientras  que el resto es propiedad de pequeños y medianos productores.

Por otra parte, México es conocido por la gran biodiversidad que ofrece. Su agricultura sobresale especialmente por la producción de hortalizas, maíz, trigo, frijol y tomate. Este último, por ejemplo, es producido y vendido en grandes cantidades a países como Estados Unidos y Canadá, con aproximadamente un ingreso de $1,700 millones de pesos anuales.

Sin duda, la agricultura es un factor esencial para la economía mexicana, ya que el desarrollo de mercados locales ayuda a incentivar la producción y comercialización de nuestros productos.

Actualmente, México cuenta con una red de 12 Tratados de Libre Comercio con 46 países, con un posible mercado de 1,479 millones de usuarios. México tiene presencia en 160 países que consumen productos cultivados en México, colocándonos en el lugar número 11 mundialmente en la producción de alimentos.



Ganadería

Como es del conocimiento público las actividades pecuarias se realizan en una amplia gama de sistemas productivos, que van desde los altamente tecnificados e integrados, hasta las de economías de tipo tradicional.

La actividad ganadera hace referencia a la domesticación de los animales como cerdos, vacas, pollos, borregos, etc., y es una actividad del sector primario que incluye su cuidado y alimentación, a su vez está enfocada básicamente en la generación de alimentos para consumo humano.

La Ganadería puede ser extensiva, intensiva y de autoconsumo, existen varios factores que influyen para un buen desarrollo de los animales como el relieve del suelo, acceso a fuentes de agua, un clima adecuado en cuanto a humedad y temperatura así como la vegetación y el forrajes que se utiliza para su alimentación.

La ganadería fue introducida en México durante la época de la colonización, ya que en la época prehispánica se enfocaba de manera limitada a la cría de pavo, al xoloitzcuintle, a la cochinilla de grana y algunas especies apícolas.

Hoy en día el sector ganadero representa uno de los componentes con mayor crecimiento del sector agropecuario a nivel mundial, siendo así la carne de res, el segundo producto ganadero de mayor consumo, superado sólo por la de ave, principalmente pollo.

La producción de carne es la labor más diseminada en el medio rural, pues se realiza, sin excepción, en todas las zonas del país y aun en condiciones ambientales adversas que no permiten la práctica de otras actividades productivas. Existen tres tipos de centros de sacrifi­cio, de inspección federal (TIF), municipales y privados. El sistema TIF minimiza el riesgo de que los productos y subproductos cárnicos puedan representar una fuente de zoonosis o diseminadores de enfermedades, disminuyendo la afectación a la salud pública, la salud animal, la economía y el abasto nacional.

México es el séptimo productor mundial de proteína animal, esto es muestra del alto potencial de desarrollo que tiene y las ventajas competitivas que presenta el sector.




Pesca 

México cuenta con más de 11 mil kilómetros de litorales donde podemos pescar, los que nos lleva a la 17ª posición en producción pesquera en el mundo; asimismo, contamos con el 12 por ciento de la biodiversidad mundial y en los mares mexicanos habitan 2 mil especies endémicas.

Los más de 162 mil hombres y mujeres dedicados a esta actividad contribuyen con la seguridad alimentaria en tres formas: incrementan directamente el suministro de alimentos, proporcionan proteínas animales muy nutritivas, y genera empleos, así como ingresos económicos.

En los litorales mexicanos se capturan más de 2 millones de toneladas de peces, entre ellos destacan la sardina, camarón, mojarra y atún; estos son lo más conocidos y también los que más se comen, pero otros pescados ambién forman parte importante de nuestra dieta: cintilla, conejo, lebrancha, jurel, cojinuda, besugo, sierra, peto, cazón bandera, trucha, bagre, carpa, jolote y lobina negra.

En el marco del Día Mundial de la Pesca, cabe resaltar que la producción pesquera en México se mantiene estable y en algunos casos está creciendo; sin embargo, a fin de aprovechar de manera responsable y sustentable los recursos es importante observar las opiniones técnicas de los investigadores que trabajan para el sector y, sobre todo, reforzar las acciones en materia de ordenamiento para propiciar el aprovechamiento de los recursos pesqueros y acuícolas en el país.




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